yo soy tu gran amor

Julio 13/2010  10:35  p.m.

Custodia

Hija,
¡no busques afuera!,
muy dentro de ti
 -allí-
¡Allí, estoy Yo!
Bailaré contigo,
sonreiré contigo,
cantaré contigo.
¿Por qué me buscas afuera?
Si en tu corazón
   -allí-   
es donde estoy Yo.

Sí, es cierto, estás buscando un amor.
 Pero Yo soy El amor de tus amores,
Yo soy tu gran amor,
Yo soy El amor fiel
-quien te ama eternamente-
¿Aún no ves que estoy contigo;
bailando los miles de valses,
que has bailado?
Sonríe  y baila como una gacela;
(tan ligera),
porque tus cargas ya las he tomado.
Sonreíd y amad.

Si te preguntan que si estáis enamorada,
Decid:
 ¡Sí, lo estoy!,
de la luz que más brilla y nunca se apaga
del agua que da vida,
-manantial puro de agua viva-
 de quién estoy enamorada.
¡Nada más que de mi Señor!,
que me ha sacado de mis tristezas,
de mis penas y de mis dolores,
de un pasado sin descanso…
¡de la falta de amor!

¡Aquí estoy Yo!
amándote,
-como siempre lo he hecho-
desde tus años mozos,
 (cuando desde entonces te he llamado).
Aún a tu puerta estoy,
¡amada mía!,
esperando que me veas,
esperando que me ames.
Aquí siempre he estado y jamás me iré
Porque es a ti, a quien he elegido
Y no te dejare ya más.

¡Ven a Mí!
Ven a mi regazo;
ven, ven, ven,
!Ven que te espero!
Como el ruiseñor a la aurora,
como la alborada al día
y el rocío a la mañana.
Mi Niña, no dudéis,
hay mucho trabajo por hacer.
Recuerda, la mies es mucha y los obreros pocos.
Te daré mi aliento para que camines.
¡Yo te sostendré!

Rio Isaías

No temáis a lo que diga el mundo;
porque es a ti a quien quiero,
¡Solo a ti!
Caminad, caminad conmigo.
¡No temáis!,
 ha pasado el tiempo de niña a mujer
y es el mismo Espíritu que ha habitado ese cuerpo frágil.
Si, frágil de mujer, pero con la fortaleza y sabiduría que te da mi Espíritu.
Mirad, mirad, mirad a mis niños;
muchos necesitan del amor,
del amor puro, de la verdad de la palabra del Padre.
Ayudadlos, a que no se descarríen.

Mi luz…
¡Mi luz  la llevas tú, muy dentro de ti!
Recuerda,
¡Habladme!
Yo estoy aquí siempre;
listo para guiarte, guardarte y protegerte.
Te daré mi aliento, para que camines,
-no os preocupéis-
Yo cuidare de ti, como siempre lo he hecho.
Os amo con todo mi amor.
 Tu Jesús, Tu Señor.
Mi amor y paz os dejo depositados en tu corazón. 

¿Ahora entiendes por qué ninguno de ellos es?
Hija mía, te quiero a ti,
¡solo a ti!
Ellos serán tu fortaleza y te darán cariño, 
mientras que Yo seré tu Amado.
̴ Señor, Señor, ¿¡Qué voy a hacer contigo!?
¿¡Que harás!?,  ¡habrá paz en tu corazón!
Y vivirás en el reino de mi Padre;
 desde la tierra, disfrutaras el gozo de tenerme;
recibirás los manjares espirituales, para brillar en medio de lobos
y pisotearás las serpientes …
!como antes lo habéis hecho!

No olvides a Mamá
-que siempre te protege-
 ¡Orad!,
 Mantente en oración,
¡En ayuno!
!Sonríe!
¡Sonríe!
¡Sonríe!
No estés triste, 
pues tienes el más grande Amor.
EL UNICO AMOR
que muchos desearían tener.

El mensaje a la luz de la palabra

«Ahora, así dice Yahveh tu creador, Jacob, tu plasmador, Israel. “No temas, que yo te he rescatado, te he llamado por tu nombre. Tú eres mío. Si pasas por las aguas, yo estoy contigo, si por los ríos, no te anegarán. Si andas por el fuego, no te quemarás, ni la llama prenderá en ti”». (Isaías 43,1). 

«Que te así desde los cabos de la tierra, y desde lo más remoto te llamé y te dije: “Siervo mío eres tú, te he escogido y no te he rechazado”. No temas, que contigo estoy yo; no receles, que yo soy tu Dios. Yo te he robustecido y te he ayudado, y te tengo asido con mi diestra justiciera». (Isaías 41,9-10).