unificación de las religiones - falsa iglesia

Noviembre 9

Basílica de Letran

La Iglesia católica celebra el día de la Basílica de San Juan Letrán. La primera Iglesia del Papa.

Yo me encuentro hablando por teléfono, acerca de uno de los mensajes del Papa, con dos hermanos en Cristo. Uno de ellos, teólogo colombiano y la otra persona la ex Directora del Ministerio de Intercesión de la Renovación Carismática de la Arquidiócesis de Boston, por seis años. De repente, hemos sido arrebatados por el Espíritu Santo, el cual me traslada al Vaticano; a un salón grande que tiene los pisos de mármol blanco, negro y beige, y allí veo al Papa en el fondo del salón, sentado en una silla que se encuentra en el centro de esta sala.

Al lado derecho e izquierdo, veo a Cardenales y Obispos sentados como si estuvieran en una audiencia o conferencia con el Papa. Detrás del Papa, veo dos puertas de madera grandes, una a la derecha y otra a la izquierda. Les dejo saber la visión que se me está presentando en ese momento y el Hermano me dice: « Busca en el computador y escribe “sala Clementina”, y déjame saber si allí te encuentras». Eso hice, y así era, me encontraba en la sala Clementina del Vaticano, donde él también había sido trasladado.

Yo soy guiada a la puerta derecha, que se encuentra detrás del Papa y el hermano me dice: «Sigue las voces y baja la escalera», pero yo no escucho las voces y soy conducida hacia la puerta, la cual abrí. Fui caminando por un pasadizo de paredes de concreto (todas las paredes y pisos son de piedra muy antigua), encuentro la escalera y bajo al sótano; camino y puedo visualizar un mausoleo o una tumba alta y grande, toda de piedra, que se encuentra en la mitad de un salón; allí hay personas visitando ese lugar, yo los puedo ver, pero por alguna razón ellos no me ven.

Sigo caminando por túneles subterráneos del Vaticano y de repente empiezo a ver una luz, veo un hall y a mano izquierda de ese pasadizo no hay pared; hay una construcción abierta con columnas y arcos en el techo; también puedo divisar un jardín. Prosigo mi camino y a medida que voy caminado, vamos orando en Don de Lenguas. El hermano me deja saber que él se encuentra en el mismo lugar y está siguiendo las voces que lo guían, con la diferencia que yo no las escucho.

Finalmente siento que he salido de este lugar. Puedo visualizar, desde lo alto, algo parecido a un castillo; todo empedrado, de gran extensión, rodeado por murallas. Y escucho que se me dice al corazón: «Jerusalén, la gran Jerusalén, la nueva Jerusalén». De un momento a otro he sido trasladada a un gran salón en forma rectangular. No veo sillas, pero veo al Papa que entra por una puerta central; al lado derecho de él, veo un guardia del Vaticano.

 

st-peters-basilica
Escalera
Catacumbas

Catacumbas Romanas

El Papa va caminando y se encuentra con un Patriarca Ortodoxo a quien saluda ,amigablemente, con dos besos en la mejilla. Este Patriarca entra previamente en el salón; posteriormente saluda a un judío y a un Rabino Ortodoxo (quien también se encuentra allí). Ambos se encuentran al lado derecho de Papa.

prado y cúpula

Jerusalén

En frente a la puerta, por donde entró el Papa, veo venir a un Jeque árabe (se me dice: «Emiratos Árabes»), quien no viene solo, trae una comitiva de hombres árabes que representan otras naciones. Todos ellos visten túnicas blancas, que llegan hasta los tobillos, y turbantes blancos, amarrados con cinta negra en la cabeza. Ellos caminan hacia el centro, al encuentro con el Papa, a quien saludan amigablemente.

Posteriormente, al lado izquierdo del Papa (en diagonal), se abre otra puerta. Por allí, veo entrar a un rey de una tribu indígena africana. En su pecho trae collares, tiene una corona en la cabeza, viste un traje largo; él también viene con su corte de hombres y mujeres, vestidos con los trajes típicos de su tribu.

El hermano, que está orando conmigo, también ha sido trasladado al mismo salón; pero no puede ver lo que está sucediendo y por eso me dice: «¿Puedes ver lo que están haciendo o logras entender para que se han reunido? ¿Puedes preguntarles?».
Mientras ellos van hablando, veo que al lado derecho, hacia el centro de este salón, se abre otra puerta. Veo un hombre alto (quien está vestido como un Amish), viste de negro, camisa blanca; todos los botones están cerrados hasta el cuello. Viste con un chaleco negro, sombrero negro, y al igual, acude a esta cita.

A medida que tengo las visiones y que cada uno de ellos se saluda, voy hablando en diferentes lenguas o idiomas, guiada por el Espíritu Santo, como si estuviera físicamente allí. Es algo que me ocurre por primera vez (el hablar en diferentes lenguas). Puedo ver que hay un gran mapa del mundo, extendido sobre una mesa y todos están de pie, en torno a ella, mirando el mapa.

El jeque árabe apunta hacia unas naciones en el mapa y empiezan a entablar negociaciones. Mientras estoy teniendo visiones, la Hermana sigue intercediendo y el Espíritu Santo sigue moviéndose y suscita una pregunta que me hace el Hermano: « ¿Puedes ver a Jesús allí? ». En este momento, yo visualizo toda la sala y no veo la presencia de Nuestro Señor.

Y se me dice a mi corazón: « Aún faltan pocas puertas por abrir, para ejecutar el plan completo». Luego veo otro hombre (que entra por otra puerta) al lado derecho del Papa, en la parte central. El viene vestido como un soldado; su uniforme es un verde claro, casi como un beige. No tiene ninguna medalla, tiene un kepi y en las mangas de los lados, dos flechas negras mirando hacia abajo.

En este momento siento la gran presencia de Nuestro Señor descendiendo, ¡Jesús, la luz del mundo, se hace presente, como un sol radiante!. Una luz indescriptible irrumpe el lugar donde me encuentro. Mi corazón empieza a palpitar y una gran alegría me embarga y grito: «Ya llegó, ya llegó, aquí está, aquí está el Señor, aquí está Jesús».

Y como dice la palabra: «Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas y las mías me conocen a mí». Juan 10,14. Reconocía que Jesús estaba allí, no es humanamente posible hacer una descripción exacta, ya que soy envuelta con esa radiación. Pensé en ese momento en el pasaje de la transfiguración: «Allí delante de ellos, cambió de apariencia Jesús. Su cara brillaba como el sol, y su ropa se volvió blanca como la luz». Mateo 17,2.

Jesús se encuentra elevado. No veo su rostro, pero puedo sentir su presencia, ¡la luz que emana es tan resplandeciente! Y dicha luz, no traspasa el lugar donde se encuentran reunidos estos líderes. Él, Jesús, contempla los planes que están haciendo. Ninguno lo puede ver ni sentir su presencia, ni ver la radiación de su luz. Luz que brilla, pero no me enceguece.

A medida que sigo hablando en Don de Lenguas, puedo interpretar una parte de lo que se está dialogando y el hermano también interpreta lo que se está diciendo: «Todos los hombres adoran a un mismo Dios; pues todos creen en un Dios, el Dios de los judíos, el Dios de los musulmanes, el Dios de los cristianos, de los católicos; el Dios de otras culturas. Por eso es necesario reunificar las religiones, crear una sola religión, donde todos los hombres vayan y adoren a un solo Dios. Jesús nos estorba.

Para eso se han reunido estos líderes de las naciones, para eso se reunirán aquellos que tienen las agendas escondidas que se develarán y se están develando al mundo.
Y antes de salir de toda la revelación, soy trasladada a un lugar donde puedo ver una estrella, tiene un agujero en el centro y muchas puntas y se encuentra en el piso. Está hecha como en cobre, pero a la vez, se le puede ver color dorado y rojizo. (Les explicaba a los hermanos que parecía a una brújula antigua).

Estrella

Foto del lugar de nacimiento de Jesús de Nazareth, iglesia de la natividad, Bethlehem.

Salgo del éxtasis y de la visión. En el escritorio tengo el libro (Inspiraciones Celestiales) abierto en el mensaje que dice: «Se acerca el momento en que el Pastor será herido; el caos y la abominación reinarán en mi Iglesia». La fecha en que recibí ese mensaje (noviembre 9/2012. 3:00am), es la misma de hoy (noviembre 9). La misma fecha y hora, 3:00am hora del oriente. Hago este comentario por el significado que tiene para los católicos: «La Iglesia Católica Romana, celebra el 9 de noviembre la Fiesta de la Dedicación de la Basílica de San Juan de Letrán, la más antigua y la primera en rango de las cuatro basílicas más importantes de los Católicos en Roma, Italia. Ellas son, además de esta, las Basílicas de San Pedro, San Pablo y Santa María la Mayor, respetada como la “Iglesia Madre” de la cristiandad y la “Iglesia Parroquial de todos los católicos”. La Basílica de San Juan de Letrán es la iglesia principal del Santo Padre, el Papa, como obispo de Roma. También es la Catedral de la Diócesis de Roma»

El mensaje a la luz de la palabra

«Pero llega la hora (ya estamos en ella) en que los adoradores verdaderos adorarán al Padre en espíritu y en verdad, porque así quiere el Padre que sean los que le adoren.» Juan, 4,23

«Pero aun cuando nosotros mismos o un ángel del cielo os anunciara un evangelio distinto del que os hemos anunciado, ¡sea anatema! .Como lo tenemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os anuncia un evangelio distinto del que habéis recibido, ¡sea anatema! .Porque ¿busco yo ahora el favor de los hombres o el de Dios? ¿O es que intento agradar a los hombres? Si todavía tratara de agradar a los hombres, ya no sería siervo de Cristo. Porque os hago saber, hermanos, que el Evangelio anunciado por mí, no es de orden humano, pues yo no lo recibí ni aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo.»
Gálatas, 1 8-12